22 de abril de 2026 – 10:53

Más allá de que el ‘peso’ de los dorsales suele incomodar a algunos jugadores porque los aficionados relacionen que el que luzca el ‘9’ deba ser el goleador del equipo o el que porte el ‘10’ tenga que ir sobrado de calidad, el número que lucen a la espalda los futbolistas tanto en sus equipos como en sus selecciones también cuenta con un peso histórico.

Y es que al margen de que los clubes o las federaciones y los propios jugadores tengan cada vez más intereses comerciales debidos a la mercadotecnia en el reparto de dorsales, los futbolistas deben decidir si les compensa la presión añadida de ‘heredar’ un dorsal que con anterioridad han llevado leyendas del mismo equipo. Porque por un lado, satisface su ego y los pone en valor. Pero por el otro, el lucir un determinado número va conllevar las comparaciones con sus predecesores, más críticas y más presión.

El ‘10’ en Argentina y Brasil

Un claro ejemplo podemos tenerlo en las selecciones nacionales que serán protagonistas en el próximo Mundial, en el que los apostantes podrán aprovechar el Código Promocional Sportium válido en 2026.

Messi, digno sucesor de Maradona…y de Kempes

Aunque Maradona tocó el cielo en México 86 con el ‘10’ a la espalda luciendo la elástica albiceleste, Mario Alberto Kempes ya se había proclamado campeón del mundo siendo protagonista con ese dorsal ocho años antes. Fue en el campeonato en el que Argentina fue anfitriona en 1978.

‘El Pelusa’ maravilló al mundo con ese número a la espalda con su selección durante casi 20 años. Pero hasta que Messi empezó a utilizarla en marzo de 2009, fueron muchos los jugadores que portaron ese mítico dorsal. Riquelme, Tévez, Ortega, Simeone, Gallardo e incluso un portero como Nacho González, cuando Passarella ordenó en la Copa América de 1997 que los dorsales se lucieran por orden alfabético, fueron ocasionalmente ‘dieces’ argentinos. Cuando Messi diga adiós, el ‘10’ tendrá más ‘peso’ y más responsabilidad para su futuro portador porque lucirá el ‘10’ de Kempes, Maradona…y Messi.

Raphinha luce el ‘10’ de Pelé

Y si el ‘10’ tiene peso en la albiceleste, sucede lo mismo en Brasil y desde hace más años. Porque fue el número que se le asignó al azar a un joven y desconocido Pelé en el Mundial de 1958. Pero tras hacer historia ‘O Rei’, ha sido un privilegio llevar ese número a la espalda. Rivelino, Zico, Rai, Rivaldo, Ronaldinho, Kaká y Neymar han tenido la suerte y la responsabilidad de lucirlo.

En la actualidad lo portaba el madridista Rodrygo pero tras su lesión ha sido el barcelonista Raphinha quien ha querido cargar sobre sus espaldas el peso de la historia.

En clubes, el ejemplo del ‘7’ del United o el Madrid

Los dorsales también han tenido una histórica carga legendaria a nivel de clubes. Como ejemplo, el ‘7’ del United, aunque devaluado en los últimos años, y el mismo dorsal en el Real Madrid.

En los red devils, George Best hizo historia con él en los años 60, Bryan Robson en los ochenta y Eric Cantona y David Beckham en los noventa, antes de que Cristiano Ronaldo pusiera el punto y final a un legado que todavía busca a un ‘digno’ sucesor.

De Kopa a Vinicius

El ‘7’ ha sido también un dorsal ‘fetiche’ en el Real Madrid, con un recorrido mayor incluso que en el United, aunque también ha habido grandes decepciones, como las de Mariano Díaz y Hazard. El dominicano, que la llevó una temporada antes de cederlo al belga, declararía años después que pidió en su día el dorsal por asumir la responsabilidad tras la marcha de Cristiano Ronaldo pero que a la postre llevarlo le generó “mucha presión”.

El primer histórico en lucir ese ‘7’ fue Raymond Kopa. Amancio, Juan Gómez ‘Juanito’, Butragueño y Raúl fueron los siguientes ‘ilustres’ en portarlo. Cristiano Ronaldo, que en su primera campaña llevó el ‘9’, pasó a ser ‘CR7’ en la segunda tras el adiós de Raúl. Un ‘7’ que hoy viste Vinicius Jr. que explicó su elección en 2023 al “inspirarse en Cristiano Ronaldo”, quien para el brasileño es “un ídolo”. “Estoy muy agradecido de llevar esta camiseta que han llevado jugadores muy buenos”, aseguró.