29 de abril de 2021 – 11:00

La Roma regresa este jueves, en la ida de las semifinales de la Liga Europa y contra el Manchester United, a Old Trafford, su teatro de las pesadillas. El conjunto italiano sufrió en Mancheter en 2007 una de las goleadas más duras de su historia 7-1 que le apartó de la Liga de Campeones en los cuartos de final.

El equipo capitalino, en el que estaban Francesco Totti y Daniele De Rossi, autor del único gol romanista, soñaba con alcanzar las semifinales tras imponerse por 2-1 en la ida del Olímpico, con dianas del brasileño Rodrigo Taddei y el montenegrino Mirko Vucinic. El United del técnico escocés Sir Alex Ferguson aplastó a la Roma de Luciano Spalletti con dobletes de Cristiano Ronaldo y Michael Carrick, además de los tantos de Wayne Rooney, Alan Smith y Patrick Evra.

Desde entonces, Roma y Manchester United se enfrentaron otras cuatro veces en tan solo un año, siempre en la Liga de Campeones y siempre con mal sabor para los italianos. Se midieron en la fase de grupos, con triunfo 1-0 del United en Old Trafford y empate 1-1 en el Olímpico, y de nuevo en los cuartos de final, con dos triunfos del equipo de Ferguson. Cristiano, con un sublime e icónico cabezazo, y Rooney firmaron el 0-2 del Olímpico mientras que el argentino Carlitos Tévez, con otro cabezazo, amplió en Manchester (1-0).

Trece años después de la última vez, Roma y United volverán a verse las caras en un partido oficial, esta vez con un puesto en la final de la Liga Europa en juego. Sale como gran favorito el equipo ahora entrenado por el noruego Ole Gunnar Soskjaer. Es segundo en la Premier League y quiere poner sus manos sobre un nuevo trofeo de la Liga Europa, tras el que ganó en 2017. La victoria de la Roma en Manchester se paga a 6.00.

Enfrente, el hambre de revancha de una Roma que es séptima en la Serie A y que necesita ganar esta competición si quiere sellar el billete para la próxima Liga de Campeones. Ya no quedan integrantes en la actual plantilla romanista que también estuvieran en la debacle 1-7 de 2007, pero ese partido sigue en la memoria de la hinchada. Las más de mil personas que animaron al equipo este miércoles en la salida hacia Manchester demuestran el peso que este encuentro tiene para el mundo giallorosso.